Autor: Jorge Acena

Cine

HISTORIA DE UN MATRIMONIO: «La debilidad del afecto»

El duelo interpretativo – de la vigorosidad enaltecida de Scarlett Johansson a la desolación febril de Adam Driver – se posiciona muy por encima de las capacidades transmisoras de un director ensimismado en yuxtaponer las bipolaridades producidas por el altibajo amoroso, de la efervescencia incontrolable del deseo al derrumbamiento pasional condenado por la rutina. 

Cine, Festival de Sevilla

MADRE: «Volver»

. La visión por parte de Sorogoyen no está exenta de su característica pomposidad visual, la pulcritud en el movimiento de la cámara, incluso con innecesarios puentes pirotécnicos más propios de “El Reino” que de esta película. El apoyo estético y el peso interpretativo no son capaces de salvar una película que, pese a la intencionalidad dramática y descriptiva del duelo, debería haberse cerrado en el final del cortometraje, el cual paradójicamente dejaba la puerta abierta a misteriosas teorías aquí irresolubles.

Cine, Festival de Sevilla

LIBERTÉ: «Al final de la escapada»

Una obra de voraz condición vertebradora – comunión excelsa gracias al estatismo instaurado y al tratamiento lumínico/espacial – con todas las artes. Albert Serra enfrenta al último Pasolini con la mirada conceptual sobre el placer y la belleza de Visconti, en un perfecto mecanismo de experimentación, subversión y evolución de los códigos cinematográficos. Irresistible obra maestra.

Cine, Festival de Sevilla

DE REPENTE EL PARAÍSO: Incomprensión apesadumbrada.

“De repente, el paraíso” se corresponde a la mirada atónita de su creador frente la incredulidad receptora de un país que ha ido perdiendo poco a poco esa condición de pertenencia, el cual podría ser descrito perfectamente como un país invisible. En un desenfadado vínculo con la figura hilarantemente melancólica de Buster Keaton, Suleiman viaja a otros lugares para la búsqueda de una sinonimia o parentesco cercano al disfraz de Palestina.

Cine, Festival de San Sebastián

RETRATO DE UNA MUJER EN LLAMAS: Matices.

“Retrato de una mujer en llamas” se corresponde con el cine que a través de la mirada invita a la sugerencia, la seducción, la pasión y el amor más puro. Céline Sciamma aúna aquí el motor principal de su breve obra, de una forma notablemente expuesta, deliciosamente representada. La sutileza de su directora en esta orientación facultativa del enlace, es capaz de otorgar una intromisión añadida, que resulta casi protagónica, respecto a la mitología griega de Eurídice. Esta revisitación de la historia impone una condescendiente dramaturgia que la directora sabe encuadrar de forma completamente apasionada.

Cine

AD ASTRA de James Gray: El corazón de las estrellas

Entre la visión visceral y el lado pragmático, la enajenación y el sacrificio, la contradicción en pos del heroísmo – vínculo paterno filial – y la introspección consecuentemente ambigua, la nueva película de James Gray se asoma de forma brillante a la contingencia de mundos inexplorados y que el ser humano lucha expeditivamente por conquistar.

Cine

GÉNESIS: «Distancia tangible»

La distancia tangible de “Génesis” reverbera las contrariedades, miedos y efervescencias aunadas en el quimérico e indescifrable universo del amor, en la que Lesage hace suya una elevada pulcritud a la hora de plasmarlo en la sutil puesta en escena, sin ápice de alardes y únicamente centrado en el reflejo certero e inocente del mundo adolescente.

Cine

EL CREYENTE de Cédric Khan: «Silencio interior»

“El creyente” inocula una verdad que predetermina y constata la importancia relevante de un pasado descompuesto sobre la realidad, para a su vez encargarse de rellenar intuitivamente los espacios que no se nos presentan, considerando el equilibrio y la construcción de la premisa antes que la sobre explicación – por un lado condicionante – de los hechos que nos llevan a juzgar y entender las líneas evolutivas de un personaje complejo.

Cine, Festival de San Sebastián

LARGO VIAJE HACÍA LA NOCHE: «Belleza y artificio»

Bi Gan utiliza la idea de la purificación espiritual a través del agua y el fuego – elementos intrínsecamente Tarkovskianos –, la implícita amnesia del protagonista sobre la argumental línea pretérita…y la confección acreditada de un plano secuencia emocional y verdaderamente mágico, incluso desde la concepción del trucaje estético para constituir un vestido imponente y de instantáneo impacto.