Autor: Carlos Fernández Rodríguez

Alumno de la ECAM (Escuela de Cinematografía y Audiovisuales de Madrid) y graduado en Comunicación audiovisual por la Universidad de Sevilla. Crítico, articulista y director de El orden cultural. Escritor del libro de relatos cortos ('Las Lágrimas Racionales') con la editorial Punto rojo. Jurado en la sección 'Nuevas Olas' del Festival de Cine Europeo de Sevilla en 2015. Prensa en San Sebastián, Sitges, Málaga y Sevilla. Amante del cine, videojuegos, literatura, teatro y música.
Cine

TOY STORY 4: Existencialismo puro

Existe en Toy story 4 un delicado tema tratado con inteligencia pese a que, por desgracia, es la menos divertida de toda la saga aunque ni de lejos gratuita. Para algunos será muy interesante y para otros un resquicio más de una franquicia que quiere hacer dinero. Todo en esta última entrega respira un aire similar a las anteriores (persecuciones y situaciones tan alocadas como imposibles y un sinfín de personajes carismáticos de turno) aunque bastante novedoso al mismo tiempo, pues Woody se empieza a plantear si su identidad va dirigida a Bonnie, Andy, Bo Peep o a sí mismo, si desea vivir de nuevo la vida que llevaba con Andy con otra niña o si, simplemente, desea desaparecer y escucharse a sí mismo.

Cine

Crítica de ‘NOSOTROS’: El conejo de Alicia a través del espejo.

En ‘Us’ encontramos lecturas personales, políticas y filosóficas acerca de la identidad, la lucha de clases y la personal. En un terreno de «nosotros» contra «ellos» pero como iguales. En el terreno de nosotros contra nuestras mascotas enjauladas lo que nos proporciona seguridad y estabilidad al saber que «nosotros» no seremos los que comeremos conejos crudos ni seremos un reflejo calcado del otro.

Cine, Festival de San Sebastián

CAFARNAÚM: Sobredosis de pornografía emocional.

‘Cafarnaúm’ no solo representa la trivialización de la pobreza y el sufrimiento en el tercer mundo, también resulta un absoluto desprecio a la inteligencia del espectador y una indiscriminada pornografía de la miseria para público con dinero y arreglado (ese de los festivales). En pocas palabras, un despreciable postureo que no se toma enserio la seriedad del tema que trata e intenta, incansablemente, manipular al espectador como si se tratara de una feliz tarde de cine para ver comiendo un helado después de que se le pinche la rueda del coche o le echen del curro.

Cine

WILDLIFE de Paul Dano: Preciosismo forestal.

Los paisajes y el fuego que parecen amenazar a Joe y su familia parecen ser una excusa para hablar del declive natural de las cosas sin profundizar lo más mínimo en los personajes (más allá de evidentes metáforas que no terminan de resultar satisfactorias) Wildlife, película que en su último plano se revela como un retrato, puede que incluso como el réquiem de una familia, tiene una gran caligrafía; pese a ello, dudo que se le pueda achacar más a una propuesta tan académica como, podríamos decir, artificial, impostada o, simple y llanamente, morbosa. En pocas palabras, Wildlife puede tener interés sobre el papel de Ford pero nada de gracia en la cámara de Dano.

Cine

GLASS: La fe, la mediocridad y el alumbramiento en el cine de Shyamalan.

Shyamalan interpreta así al ser humano como un ser dormido que no ha descubierto, gracias a la fe en sí mismo, el gran potencial que en esta especie habita. Al entrar en el psiquiátrico, en el que sucede gran parte de la película, se entra en lo que vendría a ser una fabrica del pensamiento y de la mundanidad. Shyamalan abraza así a los superhéroes que no son perfectos (tan «Marvelianos») sino todo lo contrario, pues los héroes de este ejercicio de metaficción titulado Glass son sufridores, conceptuales y son conscientes del vacío, o responsabilidad, que conlleva su don.

Arte

¿Qué es la POSMODERNIDAD o era POSMODERNA?

El pensamiento posmoderno se basa en la desconfianza a muchos de los factores apremiantes en la modernidad. En primer lugar, se desconfía de la razón humana, pues esta puede traer consigo muerte, destrucción o pobreza. En segundo lugar, se desconfía de la idea de Dios y o de la religión (lógicamente, en la posmodernidad, la idea de religión evoluciona pero no desaparece) en sí. En tercer lugar, se desconfía del futuro por lo que el ser humano posmoderno decide centrar su foco de atención en el “aquí y ahora”.

Cine

LA FAVORITA de Yorgos Lanthimos: Humanos como mascotas

Pese al tono cómico de La favorita, como es habitual en el cine de Yorgos Lanthimos, la perversidad como fuente de miedo y sumisión siguen presentes en la obra del director griego. Sin firmar el guion, tomando el referente de Kubrick más que nunca, especialmente el de Barry Lyndon (película a la que homenajea directamente en una escena concreta de la película) y ¿Teléfono rojo?, Volamos a Moscú, cámara ojo de pez (con el que la cámara parece espiar a los personajes), anacronismos varios, el uso de «fucks» constantes, animales que representan el enfermizo y esclavo poder humano…La favorita explora todos los temas e ideas presente en todo el imaginario ya creado anteriormente por su director. De nuevo, cine de la crueldad. Sí. Pero sin que no se note mucho. Más refinado, más estilizado y menos corrosivo. Eso sí, el mismo deseo de impactar de siempre.