Entrevista a Isaki Lacuesta por ‘Entre dos aguas’

¿Estaba planeada la continuación de ‘La leyenda del tiempo’? ¿Qué nos podrías comentar de Antoine Doinel como referencia?

Sí, fue uno de nuestros principales referentes desde ‘La leyenda del tiempo’. Cuando era adolescente pensaba en el cine como un gran medio para contar historias y viendo a Truffaut me di cuenta de que el cine servía también para hacer retratos y, por otro lado, retratos a lo largo del tiempo. Esto es algo que no estaba previsto cuando hicimos ‘La leyenda del tiempo’. En ‘La leyenda del tiempo’ los niños crecen, sueñan y, finalmente, se convierten en adolescentes como por arte de magia. Parte de esa fantasía era seguir rodando con ellos a lo largo del tiempo. También es difícil no pensar en Satyajit Ray y su Trilogía de Apu…

El tiempo pasa, los personajes crecen, aparecen algunos nuevos (la película comienza con un parto)…y pese a ello, ‘Entre dos aguas’ se respira como una película nueva. Casi parece que no hace falta ver su predecesora para disfrutarla ¿Erais conscientes de esto a la hora de escribirla?

Sí, lo pensamos. Pensamos en convertirlas en dos películas independientes; quien haya visto la primera encontrará ecos y continuaciones pero aún así funcionan por separado. De hecho, en algunas proyecciones internacionales nos alababan por encontrar actores tan parecidos a los de la primera película, como si no supieran que son los mismos.

Los acontecimientos de ‘Entre dos aguas’ son ficción pero los personajes sí son reales. Por ello no solo destilan una gran sinceridad sino que parecen ser atravesados por los acontecimientos que orbitan a su alrededor ¿Cómo fue trabajar con estos actores, a los que ya conocías, que no son profesionales? ¿Ha habido alguna evolución desde ‘La leyenda del tiempo’?

Trabajamos de forma parecida aunque creo que han mejorado mucho como actores. Para mí sí son actores profesionales aunque, quizá, no sea como cuando trabajas con Emma Suárez pero sí son actores en la película y han cobrado su sueldo y trabajado del mismo modo que lo hicieron en otras películas mías Suárez o Sergi López. La diferencia es que los personajes que interpretan son muy parecidos a ellos. Hay veces que interpretan cosas que sí que les han ocurrido de forma real y momentos en que ponemos en escena cosas que no les han pasado y que forman más parte de sus fantasías, de su imaginario…Por ejemplo, Isra nunca ha estado en la cárcel pero Cheíto sí ha estado en la armada. Hay veces que intentan recordar sus propias experiencias para la interpretación como, por ejemplo, la muerte de su padre u algo que les sea cercano. Luego hay momentos que son reales como el parto o el tatuaje. Pero ante todo, quisimos dejarles espacio para que nos revelarán sus miedos, fantasías y, en general, como es la vida en La casería.

Percibo la existencia de varios espejos en ‘Entre dos aguas’. Lo que es la realidad (cárcel, separación, pobreza…) y luego la ficción (los sueños infantiles de Isra, ser guardia civil, ser feliz con Saray…). En definitiva, un espejo entre lo qué es y lo qué se desea, entre la realidad y la ficción, entre la pequeñez y la grandeza. ¿Por qué contar esta historia de espejos con humor?

Me alegra que lo veas ya que el humor ha pasado más inadvertido que el punto dramático de la historia y, la verdad, me hace ilusión que lo menciones. Verás, nuestra vocación al final era hacer un retrato de como es la vida en La casería y allí hay historias, extremas eso sí, que se viven tanto con humor como con drama todos los días. Intentamos que la película reflejara esa especie de bipolaridad que se encuentra en ‘Entre dos aguas’ con las dos vidas extremas de los dos hermanos y con sus estados de animo.

Una escena de ‘Entre dos aguas’

En el prólogo de la película vemos a Isra cuando era un niño en ‘La leyenda del tiempo’, luego le vemos saliendo de la cárcel y después vemos el parto de sus hijas. La película parece mostrar los acontecimientos más importantes de la vida de Isra en un síntesis muy bella y cinematográfica en la que se pretende hablar de la imprevisibilidad de la vida o de las relaciones humanas. En pocas palabras, se desnuda la vida de Isra ¿Qué puedes comentarnos de este prólogo y del uso de la ficción en ‘Entre dos aguas’?

Se me viene a la cabeza Jean Rouch, a quien se le reprochaba que cuando hacía películas documentales retratara la ficción como el imaginario de los personajes y aquí, en ‘Entre dos aguas’ es más o menos lo mismo. En este caso, se trata del miedo a la cárcel y las fantasías protagonizadas por un ascenso social a través del narcotráfico. Queríamos retratar esas cosas. Hemos trabajado con esos espejos de los que hablabas antes con los dos hermanos que, pese a ser muy diferentes, se quieren y se complementan con locura (el ‘Entre dos aguas’ del título hace alusión a esto), el de los dos tiempos en que juega la película, la infancia en la que todo era posible y el presente en el que las acciones están sucediendo en ese instante. Son dos tiempos y dos hermanos en el que pensamos que los espectadores reflexionarían también acerca del futuro de ambos personajes cuando fueran todavía más mayores…Por ello, pensamos que era interesante comenzar la película con un parto. El parto es real y cuando vimos que sucedía de verdad decidimos utilizarlo. Es interesante que sea un tema tabú, esto y cosas como eyaculaciones, menstruaciones…Cosas que nos son muy cercanas que parecen ser un tabú en la pantalla mientras que vemos decenas de asesinatos al día en la ficción. Me parece incomprensible.

¿Cómo ha sido volver a San Sebastián y ganar tu segunda Concha de oro?

Pues muy bonito. La primera fue muy conflictiva y polémica y nos dieron muchos golpes por ganarla y, en comparación, con ‘Entre dos aguas’ parece haber un mayor consenso y eso, claro, es muy agradable. Además, el público fue muy cálido con el equipo y el hecho de que el jurado, formado por que admiramos como Alexander Payne, concediera el premio a nuestra película hizo mucha ilusión ¿Para qué nos vamos a engañar?

 

Entre dos aguas‘ se estrena el 29 de noviembre de 2018