Entrevista a Jaime Rosales: “Concibo ‘Petra’ como una tragedia griega llevada a lo moderno y a lo actual”

Entrevistamos a Jaime Rosales, ganador de dos Goyas a la mejor película y la mejor dirección por ‘La soledad’ (2007) y presencia habitual en Cannes con cinco de sus seis películas. El 19 de octubre estrena ‘Petra’, película presentada en la quincena de realizadores de Cannes y presente en la sección Perlas de la 66 edición del Festival de cine de San Sebastián.

¿De donde nace ‘Petra’ y por qué ese interés en hacer un guión cuya estructura es propia de la la tragedia griega?

El guión nace de varios lugares. Por un lado, tenía la idea de hacer una película sobre una mujer que va en busca de la identidad de su padre y por otro quería hacer una película más accesible para el espectador y ahí es donde entra la tragedia griega. Por otro lado, me interesaba realizar una película sobre un fotógrafo que retratara las fosas comunes. Son varias intuiciones que se van entretejiendo entre sí hasta convertirse en la particular película que es ‘Petra’.

El personaje de Lucas (Alex Brendemühl), que es hijo del maquiavélico personaje de Jaume (Joan Botey), se encuentra inmerso en un proyecto de desenterrar fosas comunes, proyecto que su padre desprecia tanto como lo desprecia a él. En este sentido parece una película muy española que abarca el conflicto generacional que se da en la actualidad…

Sí, estoy de acuerdo. En uno de los pases que hacía durante el montaje acudió un antiguo profesor mío, con el que aún tengo relación, y me dijo que era una película muy española, que no podía ser de otro lugar. Me dijo que era muy española y pero muy sofisticada. Me gusta que sea percibida así porqué me siento en deuda con la cultura española que, lejos de ser perfecta, es parte de mi identidad. Me interesa retratar nuestro país, nuestros personajes, nuestros momentos, cuestiones no resueltas como el tema de las fosas comunes…Incluso puntos geográficos o identitarios como lo catalán, lo madrileño, la andaluz…

En ‘Petra’ destaca la perversidad de la figura de Jaume, un artista absorbido por su gula mercantil y con todas las de ser una figura dictatorial ¿Podemos interpretar alguna figura artística de la reciente historia de España como referencia? Por ejemplo, se me viene a la cabeza Salvador Dalí…

Puede ser. Yo, por ejemplo, he tenido mucha relación con Miquel Barceló aunque él no es como Jaume ya que es muy buena persona. No es nada demoniaco pero sí que es una especie de “rey sol” en torno al que giran muchos planetas. Eso sí que me inspiró para el personaje de Jaume, el ver como era su mundo. Lo que pasa con Dalí es que se estaba muriendo cuando era joven y no conocí tanto su desarrollo…

Marisa Paredes y Joan Botey en ‘Petra’.

Siguiendo con referencias a la cultura españolas, la figura de Jaume me recordó al grabado de Goya: “El sueño de la razón produce monstruos”… ¿Puede ese culto al dinero, la fama y el poder pueden crear monstruos?

No hay correlaciones directas siempre. Entiendo la forma en que lo preguntas pero no creo que por ganar dinero o ser exitoso te conviertas en una mala persona ya que hay muchos grises en la vida. Si lo piensas bien, verás que la santidad y lo demoniaco son grandes excepciones en la sociedad. Pensar en alguien tremendamente altruista y generoso es tan extraño como pensar en alguien tremendamente malvado. El caso de Jaume es que es un sociópata y, por tanto, el dinero no es lo que lo hace ser cruel. Quería que este personaje fuera perverso, complejo psicológicamente hablando. Se trata de un hombre muy exitoso y muy malvado pero también es cierto que dice enormes verdades de vez en cuando. Es un personaje que abusa de su poder, con olfato industrial, con talento artístico (o para hacer dinero)…Todos esos ingredientes variados podrían dar como resultado otro personaje, pero en el caso de ‘Petra’ convirtieron al personaje en el monstruo que es Jaume. La referencia de Goya me valdría más para el resto de las personas que nos movemos en los grises entre la santidad y lo demoniaco pero tampoco me parece mal la referencia.

Me llamó la atención una escena en la que Petra le enseña a Jaume sus pinturas y este le contesta con desdén: “Están pensadas como una terapia para ti, no para el público” En la película percibo que esa mentalidad se traslada también a los personajes en su relación con otros personajes o con el mundo. La idea social de que si no te vendes a ti o no vendes algo, no vales nada….

Para Jaume el arte es una vía para obtener poder y status. Él trabaja bajo ese prisma y por eso ve todos los demás trabajos bajo ese mismo prisma. Él solo piensa en si algo se va a vender o no se va a vender. Cuando Jaume habla con Pau (Oriol Pla) le pregunta en primer lugar “¿Te interesa el dinero?” y luego le pregunta “¿Te interesa el arte?”. Pau le responde que el dinero sí le interesa aunque no tenga idea de arte y es cuando Jaume se interesa por él.

Eso funciona en contraposición al personaje de Petra…

Efectivamente. Petra utiliza el arte para expresar sus demonios internos, como terapia psicológica. A Jaume con su arte no le interesa hacer eso. Hay un choque entre dos concepciones artísticas muy marcadas. Por otro lado, existe una tercera concepción que es la de Lucas, quien pretende usar el arte para contribuir al desarrollo de las cuestiones sociales y políticas de las cosas.

Percibo con todo lo que dices y con lo que vi en la película una clara lucha generacional como uno de los muchos hilos temáticos. Como dices, a Petra le interesa el arte como medio de expresión y a Lucas como un método social para mejorar las cosas. Dos personajes que son hijos de la generación de Jaume y Marisa (Marisa Paredes), quienes solo piensan en el dinero…

Es verdad que existe esa lectura y puede no ser del todo casual… Cuando hago una película hay una serie de temas que, a lo mejor, he introducido más inconscientemente pero que se me escapan. Y me parece bonito que sea así. Probablemente sea cierto aquello que dices de una lucha generacional. Jaume y Marisa vienen de una España en la que el dinero era lo más importante porqué no lo tenían por no existir la abundancia y el bienestar que sí tiene la generación de Petra y Lucas. De ahí ese choque del que hablas. Algo así trate en ‘Hermosa juventud’ (2014). Pero esa lectura me parece muy valida.

Jaime Rosales dirigiendo a Bárbara Lennie y Alex Brendemühl en una escena de ‘Petra’

Hay mucha violencia paterno-filial en ‘Petra’, así como cierta confusión en cuanto al origen de dos personajes. Quizá sea debido a esa lucha generacional que comentábamos ya que la moral de Petra o Lucas es, para Jaume, de lo más impostada o hipócrita. Percibí como uno de los centros de la tragedia esa incapacidad de dos generaciones para comunicarse. Una incomunicación que desemboca en la confusión de una juventud que no sabe en cual de las dos “Españas” vive, si en la vieja o en la nueva…

Es una interpretación muy curiosa e interesante. No lo había pensado. Cuando hago una película procuro ejercer técnicas muy precisas y con mucho detalle para que la obra sea hueca, de forma que el espectador pueda rellenarla con sus propias interpretaciones temáticas y pueda dialogar con la película. Lo que me llevó a mí al arte o a la creación fue precisamente esa gozosa sensación de tener que completar las cosas que veía, leía o escuchaba. Es muy bonito ver que eso que sentía yo le puede pasar a alguien con ‘Petra’. Nunca me había encontrado con una película con tantos frentes abiertos como esta. Respondiendo a tu pregunta, creo que cuesta entender a los jóvenes en este momento que estamos viviendo ahora mismo en España. Yo mismo tengo una hija entrada en la adolescencia con la que a veces me cuesta entenderme. Por otro lado, las generaciones anteriores tenemos como costumbre imponer nuestras ideas o costumbres a los demás (en este caso, centrémonos en los hijos). Esto es muy delicado ya que esto puede desencadenar una enorme violencia. Si tú estas inyectando una ideología o unos valores a las generaciones nuevas, por mucho que tengas buenas intenciones, en ultima instancia estás violentado, ya sea de forma psicológica, física o verbal, a esa persona y a esa generación. Me parece una interpretación muy valida esa que haces.

La identidad que busca Petra puede ser la identidad perdida y confusa, la de España, que buscan las nuevas generaciones en el pasado de nuestro país. Debido a la enorme crueldad de nuestro pasado, Petra responde al final con el perdón, que es un tema muy recurrente en tu obra…

Esta interpretación sí está siendo más recurrente en la película. Creo que el misterio que gira en torno a este tema es que ‘Petra’ es una tragedia griega llevada a lo moderno y a lo actual. La tragedia es un artefacto muy potente y me servía para hablar de la España de ahora.

¿Por qué esa decisión de hacer una película más clásica tras películas más arriesgadas, artísticamente hablando, como ‘Sueño y silencio’ (2012)?

Fíjate que ‘Sueño y silencio’ me encanta pero fue una película que no se vendió muy bien pese a la buena recepción de la crítica o de los festivales…Con ‘Petra’ quería hacer un ejercicio cinéfilo que sirviera también para atraer al público a las salas. Quería que tuviera cualidades artísticas concretas pero también quería diseñar esas cualidades sin renunciar a elementos que hicieran a la película más inaccesible. ‘Petra’ se plasmó como un encuentro entre esas dos necesidades: Por un lado la artística y por otro la industrial.

‘Petra’ se estrena el próximo 19 de octubre en España.