Crítica de ‘Little crusader’ (Václav Kadrnka)

Little Crusader (Krizácek) es una película ambientada en la Edad media dirigida por el cineasta checo Václav Kadrnka. Esta obra obtuvo el premio a la mejor película en la edición 2017 del festival de Karlovy Vary. Narra la historia del hijo de un caballero, el pequeño Janik, que se escapa de casa en busca de aventuras y, al mismo tiempo, la incansable búsqueda de su padre, Borek, por traerlo de nuevo a casa. Little crusader es una película compleja y críptica destinada a complacer a aquellos cinefilos que no requieran de las prisas de un montaje agresivo o de la “manipulación” del entretenimiento. No por ello interesa o gusta menos la película de Kadrnka. Se trata de una película contemplativa, destinada al dialogo de las imágenes y de la música (una única melodía que se repite incesantemente durante toda la película) con el espectador para ofrecerle una propuesta llena de estética, atmósfera y simbolismo. La película, rodada en 4:3, muestra la desesperación por la perdida a modo de una original road movie llena de feriantes, tabernas, caballeros, feriantes, mercaderes…en la que Borek, que solo dispone de un triste bordado con la cara de su hijo, recorrerá largas distancias desconociendo en todo momento cuál es su destino aunque teniendo claro su objetivo.

 El joven Janik.

Por otro lado, la historia del joven caballero de las cruzadas, el pequeño Janik, nos lleva a recordar la apócrifa cruzada de los niños cristianos de 1212 en la que miles de niños, guiados por su poderosa fe, fueron enviados a la guerra para luchar contra los ejércitos musulmanes. Ambas historias, las de Borek y Janik (padre e hijo), son en realidad las de un mismo personaje. Borek parece luchar contra los demonios sangrientos de sus recuerdos en las cruzadas para encontrar al niño y la inocencia que en su día tuvo en su corazón. El director checo se sirvió, además, del poema de Jaroslav Vrchlický The Little Crusader of Svojanov, que, a través del punto de vista del padre, explica la marcha de su hijo a las cruzadas cristianas. La historia espiritual de este via crucis protagonizado por un padre que busca a su hijo en medio de sueños, visiones y símbolos contemplativos, confirman una propuesta que destaca ante todo por su apartado formal y la impresionante dimensión cinematográfica presente en cada fotograma. Los miedos de los padres, el deseo de los hijos de volar, la pérdida, el amor y la búsqueda de la inocencia perdida toman forma en la obra maestra que es Little crusader.