Crítica de ‘Evita’ de Alan Parker: La figura frente a las ideas.

La vida de Eva Perón fue trasladada en 1978 a modo de musical, aportando la música Andrew Lloyd Webber (‘El fantasma de la ópera, ‘Cats’) y la letra Tim Rice (‘La bella y la bestia’, ‘Aladdín’), en la obra ‘Evita’. En 1996 el director y guionista británico Alan Parker (‘Pink Floyd: The wall’/’El expreso de medianoche’) adaptó el musical, junto al estadounidense Oliver Stone (‘JFK’) en el guión, para trasladarlo al cine con producción estadounidense. La película ganó 3 globos de oro de las cinco nominaciones que tenía (Mejor comedia/musical, mejor actriz y canción) y un oscar (mejor canción) de las 4 nominaciones que aspiraba.’Evita’ narra la corta vida (tan solo 33 años de vida ya que un cáncer de útero se la llevo antes de tiempo) de la actriz y política Eva, “Evita”, Perón, esposa del militar y presidente argentino Juan Perón.

Tras una infancia llena de pobreza, la provinciana Eva Duarte decide irse a Buenos Aires para prosperar y salir de la pobreza. Hasta aquí la dimensión biográfica de la película. Stone y Parker (así como la música de Rice y Webber) ponen el foco en la faceta más espectacular de cara a los medios de la figura política de Eva Duarte, interpretada por Madonna, mujer que llegó a la política del mismo modo que llego a la gran pantalla o a ser portada de las revistas: La cama de un hombre con más poder que ella. El musical aboga por considerar a la mujer de éxito, así en general, como un camaleón que cambia según el entorno más propicio para desarrollar su ambición económica y los deseos de salir de la pobreza. No es la primera vez que el cine o la música, la cultura hegemónica reinante en general, explora la faceta sexual de una mujer para lograr privilegios en un mundo patriarcal y dominado por hombres como en el que vivimos. El musical tiene una canción en el que los miembros de la clase alta la llaman “puta” y “ramera” por llegar al poder de la manera en que lo hizo.

La película se encuentra a su vez guiada por un personaje llamado Che (¿Guevara?), interpretado por Antonio Banderas, quien se dedica a narrar las aventuras sexuales y de “trepa social” de Eva Perón. La voz de Che, en la obra, es un grito contra la constante hipocresía de una mujer que era antes que un ídolo revolucionario, antes que una santa, antes que un mito de la belleza y el estilo, una hipócrita deseosa de ser famosa. No vemos la historia de unos políticos, sino de una pareja de famosos (que es probablemente lo mejor de toda la película) No sé hasta qué punto es cierta la versión que muestra Webber y Rice de la vida de Eva Perón. Tampoco sé si la machista es Eva o los que han “adaptado” su vida. Es difícil saberlo. Nos encontramos ante una película que muestra una faceta de la política y actriz, Eva Perón, que se encuentra en una “combinación entre prostituta y santa” (declaración literal del guionista Oliver Stone en 2009). Otra historia que  premia a una mujer por pasar por muchas camas otorgándole dinero y éxito (esto se encuentra en la película aunque intente romantizarse los ideales, inexistentes en la película, de Evita).

EVITA, Madonna, 1996, fur coat

Pese a que la película no deja de ser un espectacular e interesante musical (sin qué decir de la gloriosa música o la maravillosa escena ‘Don’t cry for me Argentina’), este, y la película en este caso, es tremendamente crítico con la figura de Eva Perón, el cuál centra sus dos horas de duración en un personaje que solo aspiraba a ser rica y prospera, cosa que logra a través de la cama de hombres y de la política. Es decir, es la historia de una ambiciosa trepa social, no de una política. Podemos ver escenas dedicadas a ver como decenas de amantes se sienten como colillas tirados al suelo por el personaje de Evita o como el pueblo la ama como una santa socialista mientras ella se compra joyas, vestidos y abrigos de piel. En definitiva, ‘Evita’ narra la historia de una mujer que logró poder y se consagró como “una leyenda” a través de la cama de hombres. No se habla nada de sus ideas políticas, su intelecto o de todo lo que hizo por el sufragio femenino; Eva Perón es mostrada como una mujer que escaló a lo más alto de la sociedad a través del sexo y que fue amada por el pueblo (pero, según la película, únicamente por lo manipulado que estaba por la figura mediática que era ella ante las cámaras). Eva Perón, el personaje en la película, decía liderar al “pueblo” frente a la oligarquía y las clases altas (clase a la que ella pertenecía) y también es acusada por Che en una escena de no defender más causa que la suya propia.

Nos encontramos ante una película que, en mi humilde opinión, no habla de la figura de Eva Perón, sino del exceso de pornografía política en el que nos encontramos, de la pornografía del dinero, la ambición y el poder. De como el odio y el amor a una figura política son claves para crear una leyenda (véase Jackie Kennedy o Diana de Gales), en este caso una leyenda femenina. Aquí radica un tema más profundo del anteriormente mencionado…  ¿Qué es un mito o una leyenda “femenina” y como son mostradas por la cultura? ¿Elegantes, rompedoras, sensibles, duras, femeninas, masculinas…? ¿Quién, o qué, es Eva Perón y qué significa, o significó, para el mundo? ¿Una prostituta o una santa? (como diría Stone, guionista de la película) Aquí reside lo más interesante de ‘Evita’, que la película abre en canal el juicio moral a la mujer pública, a la leyenda, al mito. La película habla de como la mujer es culturalmente vista como una prostituta o como una santa obviando todo discurso intelectual ¿En ambos polos jugó Eva Perón o es solo lo que nos han contado Webber, Rice, Parker, Stone y Madonna? ¿Será recordada por ser una prostituta o por ser una santa del pueblo argentino? ¿Solo se nos cuentan historias de mujeres que son ambas cosas? La película se encuentra en medio de esta balanza sin saber muy bien qué faceta pesó más en la biografía de Eva Perón… Esta película, impecable en factura, puesta en escena, canciones y demás, tampoco expone a Evita como un adoquín de su marido (más bien es lo contrario). Es una historia contradictoria y fascinante a partes iguales. Imagino que la decisión final de quién fue la tendrá cada espectador ya que el error sería pensar que una mujer solo puede ser una cosa.

En la película de Alan Parker, por desgracia, vemos más a una mujer demagoga, machista y manipuladora que a una mujer inteligente, brillante o estratega política. Y es una pena que siempre se indague en la “figura” de la mujer más que en sus ideas. Cuanto menos, interesante y polémica película (pero no olvidemos, creada entera por hombres que juzgan la vida de una mujer) que no profundiza en los dos polos que sin duda explora para dejar algo que quizá nadie podrá responder con claridad: Quién fue Eva Perón. Misteriosa, intensa y contradictoria película; para amar u odiar.

Aquí la escena más conocida de la película: