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¡Voten a Ralph!

Las campañas electorales son parodiadas en muchos capítulos de Los Simpson (ver Referencias). Son un momento excepcional, que tiene lugar cada cierto tiempo, y que despiertan el interés de, prácticamente, todo el mundo. (aunque cada vez son menos los que acuden a ejercer el derecho a voto).

En la mayoría de países desarrollados para ser candidato hay que contar con varias cosas: preparación, equipo técnico, un programa electoral (aunque no se vaya a cumplir), apoyo mediático, apoyo social, dinero…

En el capítulo Dos coches en cada garage y tres ojos en cada pez (Temporada 2), el Señor Burns dice una frase muy buena: “¿Usted sabe cuánto cuesta una campaña electoral? No está al alcance de un hombre honrado”.

Parece pues que para tener opciones de ser gobernante ya no se puede ser un hombre honrado. Eso explica muchas de las situaciones que se dan hoy en día con la política.

Hay que estar preparado, tener un buen equipo, tener dinero… y aun así no siempre se consigue sin hacer trampas.

En las elecciones presidenciales del año 2000 en Estados Unidos hubo un gran escándalo cuando George Bush hijo ganó por muy poco al candidato demócrata Al Gore. Se llegó a decir que había habido una manipulación de los resultados y en el recuento de votos. Algunas personas, como Michael Moore en su documental Fahrenheit 9/11, intentaron demostrar que George Bush había hecho trampas.

El discurso y la publicidad

Dos de los pilares fundamentales en una campaña electoral son el discurso del candidato y la publicidad que se haga de él. Hoy en día los candidatos tienen alrededor un equipo de expertos que se encargan de elaborar estudios sociológicos y discursos para conseguir el voto de la gente, así como profesionales especializados en la imagen y en la publicidad, que hacen de los candidatos verdaderos ídolos de masas.

Hay toda una ingeniería social y una mercadotecnia política detrás de las campañas electorales, que las hacen muy complejas. En una campaña electoral todo está estudiado. En el capítulo Dos coches en cada garage y tres ojos en cada pez (Temporada 2) el Señor Burns se presenta a las elecciones acompañado de un gran equipo técnico:

Esto no es algo que se hayan sacado de la manga los guionistas de Los Simpson. Quizás no cuentan con entrenador personal, pero por supuesto que los candidatos de hoy en día tienen elaboradores de chistes, redactores de discursos, maquillador… etc.

El Señor Burns, a quien el 98% de los votantes consideraban despreciable, estuvo apunto de ganar las elecciones en ese capítulo.

En el capítulo Homer a la carrera (Temporada 17) Springfield se prepara para nuevas elecciones a la alcaldía. Se presentan todo tipo de candidatos, a cada cual más ridículo. Desde el chef del restaurante italiano Luigi, hasta Homer disfrazado de salamandra, pasando por una vieja gloria de Hollywood.

Seas lo extravagante que seas, si eres candidato tienes que cuidar mucho el discurso. Pero teniendo en cuenta el tipo de sociedad en la que vivimos, puedes decir lo que quieras (por surrealista que sea), que posiblemente siempre encuentres a quien que te de su apoyo incondicional.

En este fragmento, además de mostrar la simplicidad del electorado ante un candidato poco modélico, se hace una burla a Arnold Schwarzenegger, famoso actor de películas de acción que llegó a ser Gobernador de California desde el año 2003 hasta 2011. En el video el candidato se describe como si fuera Schwarzenegger: “un traga-anabolizantes que fuma marihuana, mete mano, hijo de un nazi fracasado y vieja gloria del cine”. Con esta carta de presentación lo normal es que este político fuera rechazado, sin embargo la gente le aplaude y vitorea.

Aunque en la serie este candidato tan peculiar no gana las elecciones, la realidad supera a la ficción y en California tuvieron a un gobernador de estas características durante ocho años. Nada menos. RELACIONADO CON: Yo voté a Kodos

En este video también se deja caer un tema tabú y que pone de los nervios a la derecha: el uso de las células madre en medicina. Lo que los guionistas nos quieren decir es que, en Estados Unidos, puedes ser actor de Hollywood, machista, fumador de marihuana… pero si eres de izquierdas no llegarás a la presidencia. Defender el uso de las células madre en medicina se suele relacionar con tendencias de izquierdas.

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En las campañas electorales, además de cuidar el discurso, hay que tener un buen apoyo publicitario y mediático. En este aspecto los medios de comunicación, y principalmente la televisión, son decisivos para el devenir de unas elecciones.

Por eso mismo, como dice el Señor Burns, para ser candidato hay que tener mucho dinero. Contar con el apoyo de las cadenas de televisión requiere dinero.

En el capítulo Krusty, caballero sin espada (Temporada 14), el famoso payaso se presenta a las elecciones por el Partido Republicano. Inmediatamente recibe el apoyo de las principales cadenas de televisión (entre ellas la FOX, lo cual no deja de ser una crítica a la misma cadena que emite Los Simpson).

Aunque es un borracho, irresponsable e inepto, durante su campaña electoral la imagen de Krusty se ve favorecida gracias a la publicidad que le dan en la televisión. Frente a él, el candidato del Partido Demócrata, de quien ni siquiera se dice el nombre, es presentado como un demonio comunista.

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La manipulación en los medios de comunicación es esencial para que el poder sea ocupado por las personas que dichos medios quieren. Es decir, la televisión y los periódicos eligen a sus candidatos y les propulsan hacia la victoria.

Es mucho más fácil que los medios de comunicación más grandes sean controlados por empresarios o grupos de derechas, ya que, tradicionalmente, siempre ha sido este sector el que ha dominado los medios de producción, de comunicación… etc. Por otra parte la izquierda tiene muchas menos posibilidades de control mediático.

La relación derecha-dinero-poder es sobradamente sabida. Desde siempre la derecha (política, económica, empresarial, social…) ha tenido más acceso a la riqueza, ya que tradicionalmente han sido los dueños de ésta. Hoy en día eso no ha cambiado, y encontramos una tendencia hacia la derecha en los principales medios de comunicación. Teniendo en cuenta esto, es normal que desde la prensa se ataque a la izquierda política, al tener esta menos poder sobre ellos.

En el siguiente video se ve un ejemplo en todo de humor de una manipulación por parte de la prensa. En este capítulo se presenta a un político que ha condenado el terrorismo, por lo tanto se gana el voto de los ciudadanos. Pero el medio de comunicación, haciendo un argumento estúpido y sin fundamento, consigue arrebatar el apoyo social relacionando a este político con un terrorista.

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Una crítica a la incompetencia política

Por mucha ingeniería política, análisis sociológicos y dinero invertido en campañas publicitarias, muchas veces es imposible esconder la incompetencia de los políticos. Si te pillan jugando con el móvil mientras ejerces tu cargo, es complicado lavar tu imagen como político.

Muchas veces la sociedad tiene la sensación de estar siendo gobernada por inútiles (no como insulto, sino como “no servir para nada”). En la situación de crisis económica actual el enfado social es mayor, debido a que los gobernantes no encuentran las soluciones necesarias.

Durante el periodo de elecciones este malestar social también se plasma en una baja participación. En las últimas elecciones generales en España (2011) casi 12 millones de personas con derecho a voto no votaron o votaron en blanco. Y en las elecciones autonómicas siguientes la participación electoral bajó respecto a años anteriores.

Este alejamiento de la sociedad con la política se debe, en parte, a la mala imagen que dan muchos políticos incompetentes. En Los Simpson se mofan de los políticos en muchas ocasiones, y en los capítulos en los que aparecen elecciones esta sátira política se repite con más fuerza.

En el capítulo E. Pluribus Wiggum (Temporada 19) tiene lugar la situación más esperpéntica: aparece como candidato nada menos que Ralph Wiggum, conocido por su corta inteligencia. Aunque eso no es problema para ser candidato hoy en día (como muestra el caso de la elección de George W. Bush en Estados Unidos, a quien muchos consideraban más bien poco inteligente).

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Este capítulo acaba sin saberse si Ralph fue finalmente elegido o no, pero todo deja entrever que así fue. Según los medios de comunicación Ralph era el mejor candidato posible, ya que era “un soplo de aire fresco en un país ansioso por el cambio”. Es decir, Ralph Wiggum es la personificación de la regeneración política que tanta gente demanda.

El candidato Ralph transmite un mensaje simple y directo. Esto parece ser suficiente para que la mayoría de la población se decante a favor suyo. En el siguiente fragmento vemos que tiene las ideas bien claras. Lo tiene todo para ser político y, porqué no, presidente de Estados Unidos.

Esta graciosa presentación de un Ralph infantil y tonto en realidad no tiene ninguna gracia. Mucha gente con derecho a voto realiza reflexiones de un nivel intelectual inferior al de Ralph. Con esta sociedad, es normal que aparezcan políticos y gobernantes ineptos y continuamente criticados.

Criticados por la otra parte de la sociedad, por la que realiza algún esfuerzo intelectual y reflexivo a la hora de ejercer el derecho a voto. La mayoría silenciosa de la que hacen gala algunos presidentes no se queja, se queda en el sofá.

DUDA EXISTENCIAL: ¿Es posible que Ralph pudiera ser presidente en la sociedad actual? [NOTA: Cuatro años después de escribir este artículo, Donald Trump fue elegido presidente de Estados Unidos]

Homer Simpson tiene claro lo que hay que hacer para ser presidente:

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Aunque no podemos tener a Homer como un referente en cuanto al tema de las campañas electorales. Tiene una concepción muy especial sobre cómo ha de ser el contrato establecido entre los votantes y los candidatos:

 

La inteligencia de los electores

Pero, después de haber visto lo artificiales y engañosas que son las campañas electorales, y después de comprobar la incompetencia de muchos políticos, lo que de verdad supone un problema para un sistema político democrático es la inteligencia de los electores.

En una ciudad como Springfield, en la que eligen una y otra vez a un personaje como el Alcalde Quimby, no hay mucha esperanza en cuanto a la reflexión que hace la gente a la hora de dar su voto. RELACIONADO CON: La corrupción en Springfield

Si antes veíamos la inaudita candidatura de Ralph Wiggum, nos ha de sorprender (e indignar) aun más que candidatos así tengan un apoyo masivo:

Si bien es cierto que el personaje de Homer Simpson representa la estupidez en todos sus ámbitos, no hay que olvidar que está representando también a varios millones de personas que ejercen su derecho a voto sin reflexionar ni pensárselo ni dos minutos. Prefieren seguir votando a los dos partidos de siempre (aunque estén liderados por extraterrestres) antes que aventurarse a optar por otras opciones alternativas.

Confiar en la inteligencia de los votantes puede acabar siendo “una interesante estrategia”. Nada más. Una esperanza utópica. Una quimera. Algo imposible. No hay esperanzas con esta sociedad.

Esto es lo que nos quieren transmitir desde Los Simpson. No darse cuenta es de estúpidos. El problema actual que vive la política no es más que una extensión de la profunda crisis social y de valores que sufrimos. Si no cambian los votantes no cambiarán los líderes.

Referencias:

CAPÍTULO: Dos coches en cada garage y tres ojos en cada pez (Temporada 2)

CAPÍTULO: El actor secundario Bob vuelve a las andadas (Temporada 6)

CAPÍTULO: Krusty, caballero sin espada (Temporada 14)

CAPÍTULO: Homer a la carrera (Temporada 16)

CAPÍTULO: E. Pluribus Wiggum (Temporada 19)